La exposición al frío produce la muerte natural de las células grasas empezando así su proceso natural de eliminación y reduciéndose de esta forma la capa de grasa. Las células muertas se eliminan a través del proceso metabólico normal del cuerpo. Los primeros resultados se observan a partir del primer mes siendo graduales y necesitándose un mínimo de entre 2-4 meses para un resultado completo.
Es posible que aparezca un enrojecimiento moderado en el área tratada que puede permanecer unos minutos. Algunos pacientes experimentan una sensación de hormigueo que puede durar entre 1-8 semanas.
El tratamiento Crioshape no necesita administrar anestesia ni medicación para el dolor ya que es un tratamiento confortable para todos.
El procedimiento puede durar entre 1-2 horas dependiendo de las zonas a tratar.
No, puede volver a su actividad normal inmediatamente después del procedimiento incluyendo trabajo y ejercicio.
Los pacientes muestran una reducción de grasa persistente de al menos un año después del procedimiento. Se espera que la eliminación de células grasas con Crioshape dure el mismo tiempo que aquellas tratadas con métodos invasivos como la liposucción.
El método Crioshape afecta única y exclusivamente a las células grasas. Otros tratamientos como la Radiofrecuencia y los ultrasonidos, no afectan solo a las células grasas sino también a los tejidos adyacentes.
El candidato ideal para el procedimiento no es una persona obesa sino una persona relativamente delgada pero que tiene adiposidades difíciles de eliminar con la dieta y el ejercicio. No es una forma de perder peso o tratar la obesidad, y tampoco es una alternativa a la liposucción. Crioshape es el tratamiento ideal para aquellos que buscan una reducción de grasa localizada y no quieren someterse a procesos quirúrgicos.

Durante el procedimiento un aplicador no invasivo administra enfriamiento controlado y destruye las células grasas de las áreas tratadas.